miércoles, 1 de marzo de 2017

Mitología de Édora: El mito de la creación de Édora y sus dioses (Parte III)

VII. Un muro para contener la Pesadilla y un ejército para combatirlo.

Los dioses decidieron crear un ejército formado por seres que serían elegidos por ellos, siendo Vaehnar el primero en adquirir forma terrenal para poder combatir directamente en la guerra contra la oscuridad. Mientras que su esposa, Dhalaria, usaba su luz para contrarrestar las fuerzas del enemigo desde su alta morada.



Pero el ejército de Pesadilla era demasiado numeroso, y las criaturas de Nimiel se aferraban demasiado a la vida para ser utilizadas como arma y provocar más muerte, volviéndose demasiado caóticas y peligrosas al despertar su ira, por lo que los dioses se vieron obligados a replegar sus fuerzas e idearon una nueva obra, una nueva raza que pudiese hacer frente al ejercito procedente de la oscuridad.

Así nacieron los primeros humanos, y fueron obsequiados con distintos valores y virtudes que los convertían en seres únicos y fascinantes para sus creadores, y también en sus favoritos. Aunque también heredaron los peores defectos y las debilidades de los propios dioses, convirtiéndose en seres extremadamente volubles, pasionales, tercos y ambiciosos entre ellos.

Los humanos comenzaron a reproducirse y poblar Édora a un ritmo alarmante, y pronto Vaehnar pudo reunir a los más valerosos entre su raza para formar su propio ejército.

Pero no fue suficiente.

Un ejército de mortales era demasiado débil para enfrentarse solo contra la Pesadilla, y sus mentes fáciles de domeñar al gusto de los entes oscuros, provocando que sus defectos se acrecentasen con facilidad y se volviesen contra ellos mismos.

Por si fuera poco, por cada humano que perecía en la guerra, la Pesadilla obtenía nuevas almas y cuerpos sin vida que añadir a sus filas.

Capítulo VIII. El nacimiento del primer Alado.

De este modo, Vaehnar tuvo una nueva idea, y decidió engendrar él mismo una criatura que poseyese el arrojo y el valor de un humano, pero que llevase la sangre del propio dios para que actuase como su avatar entre los hombres. Un ser que careciese de aquellas debilidades que volvían frágiles a los humanos, y que fuese inmune al paso del tiempo y la enfermedad.

Así nació al primer Alado, Arathor, nacido de madre humana, pero con la sangre inmortal de Vaehnar en sus venas.


Y con la presencia constante de su dios velando por él y otorgándole fuerzas, Arathor reunió a un grupo de valientes y juró proteger Andhüne de la oscuridad que amenazaba por abrirse paso por ella.

Aquellos se convirtieron en los primeros elegidos por el dios de la protección y la guerra, Vaehnar (los mismos que más tarde pasarían a llamar Vanar) y entre todos lograron detener el avance de la plaga, que hasta el momento se había extendido hasta dominar la mitad de Édora.

Y para poder mantener a la Pesadilla retenida en la oscuridad de Shelüne y evitar que siguiesen expandiéndose, Dhalaria y Vaehnar pidieron a su hermana Alysha que les ayudase a crear un muro para contenerlos.

Fue entonces cuando Alysha creó la Bruma, un denso y caótico mundo donde la luz, las sombras, la niebla y la magia dan lugar a un inmenso tapiz siempre cambiante, en el que lo real y lo irreal se entremezcla para tratar de confundir a todo aquel que lo pisa, y donde los sueños y deseos de sus habitantes cobran vida de formas muy diversas.

IX. Las sombras vuelven al redil.

Kaele, considerando que aquella guerra carecía de sentido para él, volvió a su lugar en las sombras y creó su propio reino cobijado por estas al otro lado de la Bruma. Creando vida donde antes sólo había muerte, y dotando a Shelüne de una belleza tan exuberante como mortal, aprendiendo a camuflarse y adaptarse al caos provocado por el ejército de Pesadilla, sin llegar a inmiscuirse en los asuntos que no le concernían.


Tampoco se molestó en desmentir las falacias que giraban en torno a él y le culpaban del avance de la Pesadilla, de hecho, se valió de estas para forjar su propia leyenda e infundir temor con la intención de mantener a los demás seres y dioses alejados de él. Y ninguna otra criatura, salvo sus propios chiquillos, se atrevía a importunar su apacible soledad bajo el frío abrigo de la noche eterna.

Mientras, la guerra entre los seres de Pesadilla y Alados se llevaba a cabo en la Bruma, llevando a los pocos rezagados que quedaban en el territorio de la luz a ser desterrados de vuelta hacia su continente. Y cuando terminaron, Dhalaria y Vaehnar utilizaron su poder para levantar dos murallas con el fin de establecer los límites del insólito mundo creado por su hermana.

Estos dos muros, colocados al borde de cada continente, sólo podrían ser atravesados mediante la magia y el poder de los seres elegidos de los dioses, y ayudarían a proteger las fronteras del paso de seres ajenos a su lugar de origen.

Y de este modo, Édora terminó siendo dividida en dos mitades, quedando la luz al margen de la oscuridad, pero no necesariamente exenta de sombras.

Pues sus habitantes ya habían vivido el temor que durante siglos había estado atormentando a su hacedor, provocando que el miedo terminase alimentando sus propias pesadillas y que estas, supuestamente al margen de sus vidas, germinasen y habitasen para siempre en el corazón de sus habitantes. 

Y les llevasen a cometer los errores que, más tarde, acabarían por separar no sólo el mundo de Édora en dos mitades…sino también a sus propios hijos en una terrible guerra.



Créditos:

(Las imágenes utilizadas en mis relatos pertenecen a sus respectivos autores y no son de mi propiedad, si encuentro la página del autor publicaré en cada entrada a quien pertenece así como los enlaces a sus páginas, aunque no siempre encuentro el origen de estas) 

2 comentarios:

  1. Dentro de lo malo tampoco terminó tan mal, al menos lograron retener a pesadilla.
    Fascinante, bss

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    1. ¡Muchísimas gracias por comentar, Nefertari!

      Tienes razón, más bien acabó un poco como comienza, pues la Pesadilla sigue ahí. Es un final abierto que da lugar al resto que ya se va conociendo a través de la información que he ido dando sobre novela, que no es otra cosa que la guerra. Quizás en un futuro me anime también a escribir el relato sobre el inicio de esta ^^

      ¡Un abrazo guapa!

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